Está claro que el partido lo perdimos en la primera parte, en la segunda merecimos el empate
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Pellegrino Matarazzo consideró que la mala primera parte de su Real Sociedad fue la clave de la derrota contra el Bournemouth, pero que la mejoría en la segunda parte, en la que dijo no cambió nada de su sistema, fue merecedora de haber logrado el empate.
Matarazzo, como todo el mundo que estuvo en Anoeta, vio en la mala primera parte la clave de la derrota de su Real. “No es como queríamos empezar. Hemos perdido el partido en la primera mitad, está claro, porque no tuvimos la intensidad, ni el espíritu, ni la valentía que nos definen y muestran quiénes somos. Es la primera vez esta temporada que no empezamos bien un partido, porque normalmente empezamos bien. De hecho, el último encuentro lo perdimos hacia el final. Sin embargo, este partido fue diferente, empezamos muy mal, concedimos dos goles demasiado fáciles y estuvimos persiguiendo el marcador durante el resto del choque”.
El técnico de Nueva Jersey no consideró que hubo variación táctica en el descanso, con la entrada de Guedes por Héctor Fort. “En la segunda parte nos reencontramos con nosotros mismos, eso está claro, y lo hicimos sin cambiar nada respecto a la estructura o al plan de juego. Fue el mismo plan, pero lo que cambió completamente fue la actitud, que fue diferente sobre el campo. Fuimos un equipo mucho mejor y, con el gol y las ocasiones que hicimos, creo que merecimos más de lo que nos llevamos hoy”.
En el descanso les dije a los jugadores que ecesitábamos jugar con más valentía y volver a encontrarnos con nuestra identidad
Matarazzo fue cuestionado de nuevo por el mal inicio de encuentro. “No sé por qué empezamos de la manera en que lo hicimos. No sé si hubo demasiado respeto, falta de activación o falta de conexión entre los jugadores pero cometimos muchos errores en las decisiones, perdimos los duelos y los segundos balones. En el descanso les dije a los chicos que no se trataba de lo que estábamos haciendo, sino de cómo lo estábamos haciendo. Necesitábamos jugar con más valentía, con más intensidad y volver a encontrarnos con nuestra identidad y con lo que nos ha llevado a tener momentos de éxito, y nos reencontramos en la segunda mitad”.
Hubo un intercambio de pareceres sobre la tácvtica vista sobre el campo. “Héctor Fort, defensivamente, estaba preparado contra su 1-4-3-3, dependiendo de la altura de su lateral izquierdo actuaba como extremo o se convertía en una línea de cinco si estaban más altos. Lo único que cambió fueron los perfiles en el centro. No hicimos nada diferente a lo habitual. Construimos con una línea de tres regularmente esta temporada e incluso la pasada”.





