El Madrid se mete en un problema
El Real Madrid ha vuelto a ilusionar a su afición en el mercado. Bernardo Silva, Cucurella, Dumfries y Konaté han elevado el nivel de una plantilla que todavía espera seguir creciendo. La llegada de Yan Diomandé está prácticamente encaminada y el club, después de semanas de dudas, ha terminado por asumir que el gran salto definitivo pasa por incorporar a Rodri. Pero toda esa hoja de ruta tiene una condición innegociable. Antes de volver a fichar, el Madrid está obligado a vaciar.
Valverde, ilusionado con Mourinho: “Estoy deseando aprender de él”
Y ahí empieza el verdadero reto del verano. Porque la dirección deportiva necesita activar una operación salida mucho más compleja que la de las incorporaciones. José Mourinho ya ha definido el tipo de plantilla que quiere, pero construirla implica tomar decisiones incómodas en todas las líneas del campo. Hay futbolistas que no entran en sus planes, jóvenes que necesitan jugar y otros cuya venta permitiría desbloquear las últimas operaciones estratégicas.
Una revolución que afecta a todas sus líneas
El primer nombre sobre la mesa es el de Raúl Asencio. A día de hoy es el futbolista con más opciones de abandonar el club. Una situación que contrasta con la determinación con la que ha afrontado el verano. El central español se ha machacado físicamente durante las vacaciones con un único objetivo de convencer a Mourinho. Quiere quedarse y darle la vuelta a una temporada muy complicada. Sin embargo, esa visión no coincide con la del técnico portugués. Mourinho considera prioritaria la incorporación de otro central y entiende que la plantilla necesita reajustes para dar entrada a ese perfil. En ese escenario, Asencio aparece como el principal candidato a salir por lo que el club está estudiando diferentes fórmulas.
Moruinho dirige un entrenamiento en Valdebebas.
El siguiente gran frente está en el centro del campo. Ahí la carpeta más delicada lleva el nombre de Eduardo Camavinga. El francés continúa teniendo mercado, especialmente en Inglaterra, y el Real Madrid entiende que una venta importante permitiría afrontar con mucha más facilidad la incorporación del mediocentro que Mourinho considera imprescindible. No será una negociación sencilla. Tiene contrato hasta 2029, no contempla facilitar una salida y el club tampoco piensa malvender a un futbolista de su edad y su potencial. Sin embargo, después de una temporada muy por debajo de las expectativas, marcada por la falta de continuidad y un rendimiento irregular, ha dejado de ser uno de los jugadores intocables de la plantilla.
Un ganador, un perjudicado y un plan especial
El ataque también ha dado un giro inesperado durante la pretemporada. Gonzalo llegó al verano con propuestas importantes y parecía uno de los candidatos naturales a abandonar el club. Sin embargo, Mourinho ha cambiado completamente ese escenario. El portugués considera que no existe otro delantero con sus características dentro de la plantilla. Ve en él un 9 capaz de fijar centrales, dominar el juego aéreo y ofrecer una alternativa diferente cuando los partidos exigen otro tipo de fútbol. Un perfil que considera imprescindible mantener… y por eso está tratando de convencerlo tras una temporada en la que se volvió a quedar sin minutos pese a ser el único recambio natural a Mbappé.
Gonzalo García le vuelve a ganar la partida a Endrick.
Esa decisión tiene un efecto inmediato sobre Endrick. El brasileño vuelve a encontrarse con un panorama muy parecido al de hace unos meses. Necesita minutos para seguir creciendo, pero la competencia en ataque vuelve a ser enorme. Si la situación no cambia durante la pretemporada, una nueva cesión aparece de nuevo como una posibilidad muy real para evitar que su progresión vuelva a frenarse. Una reflexión similar existe con Mastantuono. El argentino ha dejado una magnífica impresión en Mourinho desde sus primeros entrenamientos. Su talento ha confirmado todas las expectativas que había depositadas en él y el club mantiene intacta la confianza en un futbolista llamado a marcar una época en el Bernabéu. Precisamente por eso empieza a ganar fuerza una posibilidad que hace unas semanas apenas se contemplaba: buscarle un destino donde pueda jugar con continuidad.
En Valdebebas tienen muy presente el ejemplo de Nico Paz. El crecimiento del canterano lejos de Valdebebas ha reforzado la idea de que determinados futbolistas necesitan competir cada fin de semana para acelerar su evolución. Con Mastantuono el razonamiento empieza a ser el mismo. Nadie duda de su calidad y la única duda es dónde podrá desarrollar todo ese talento ya que en Valdebebas no quieren repetir errores recientes. Así las cosas, Mourinho deberá resolver el rompecabezas que él mismo ha ayudado a crear.







