¿Por qué se rompen algunas camisetas en el Mundial? Ligereza extrema antes que resistencia
Cada Mundial deja una imagen inesperada. En Qatar fueron las máscaras protectoras y los sensores en el balón. En Estados Unidos, México y Canadá está siendo otra mucho más llamativa: camisetas que acaban rasgadas en pleno partido.
Ha ocurrido con Marruecos, Paraguay, Egipto o Austria. En apenas unas semanas se han acumulado varios casos de futbolistas que han tenido que abandonar momentáneamente el terreno de juego para cambiarse la equipación después de que un agarrón la dejara prácticamente inservible. Y todas tenían en común que estaban fabricadas por Puma.
Lo que para muchos aficionados parece un fallo de fabricación tiene, sin embargo, una explicación muy distinta. Al menos es lo , la propia marca alemana defiende que esa aparente fragilidad es consecuencia directa de una de las tecnologías de la que más orgullosa se siente.
La camiseta más ligera del fútbol profesional
Puma lleva varios años apostando por una filosofía muy concreta: cuanto menos peso soporte un futbolista, mejor será su rendimiento. Con esa idea nació Ultraweave, el tejido que utilizan las versiones ‘Authentic‘ que visten los jugadores profesionales. La compañía la define como un material ultraligero diseñado para ofrecer mayor libertad de movimiento, reducir la fricción y mejorar la ventilación durante los partidos.
Cristiano Ronaldo con la camiseta de Portugal
El dato resume perfectamente esa obsesión: una camiseta pesa alrededor de 72 gramos, menos que muchos teléfonos móviles actuales. Para Puma no es un defecto, sino una ventaja competitiva. “Los comentarios de los jugadores muestran que prefieren materiales más ligeros para lograr un mejor rendimiento al máximo nivel”, explicó recientemente la compañía después de que las imágenes de varias camisetas rotas dieran la vuelta al mundo.
El Mundial pone a prueba esa apuesta
El problema aparece cuando esa ligereza se traslada al fútbol real. Los agarrones dentro del área, los forcejeos o los duelos cuerpo a cuerpo someten el tejido a una tensión constante. Y ahí han llegado las imágenes que han disparado el debate.
El Aynaoui con la camiseta rota en uno de los partidos del Mundial
Neil El Aynaoui (Marruecos), Mostafa Zico (Egipto), Pavel Schulz (República Checa) o varios futbolistas paraguayos han acabado con la camiseta completamente rasgada tras acciones de juego relativamente habituales. En algunos casos tuvieron incluso que abandonar el campo para sustituirla.
Las imágenes han generado miles de comentarios en redes sociales, donde muchos aficionados cuestionan cómo una camiseta profesional puede romperse con tanta facilidad.
No es la primera vez que ocurre
En realidad, Puma ya vivió una crisis prácticamente idéntica hace diez años.Durante la Eurocopa de Francia 2016, hasta cuatro futbolistas de Suiza rompieron sus camisetas en el partido frente a Francia. La escena dio la vuelta al mundo y dejó una de las frases más recordadas de aquel torneo.
Shaqiri y su polémica celebración ante Serbia
Espero que Puma no fabrique preservativos
“Espero que Puma no fabrique preservativos”, bromeó Xherdan Shaqiri después de uno de los encuentros de Suiza. Aquella vez la empresa atribuyó el problema a un lote defectuoso de tejido, asegurando que no se trataba de un fallo del diseño ni de la tecnología utilizada.
¿Pasa también con las camisetas de aficionados?
Las roturas afectan a las versiones Authentic, las mismas que utilizan los futbolistas profesionales y que incorporan la tecnología Ultraweave. Las camisetas réplica que compran la mayoría de aficionados emplean un tejido diferente y más resistente, precisamente porque están pensadas para un uso cotidiano y no para la competición de élite. Eso explica que las imágenes del Mundial no signifiquen necesariamente que cualquier camiseta de Puma vaya a romperse con facilidad.
En el fondo, el debate refleja hasta dónde ha llegado la evolución del equipamiento deportivo. Hace años las marcas competían por fabricar camisetas más resistentes. Ahora la prioridad es reducir gramos, mejorar la transpiración y ofrecer la máxima comodidad posible durante noventa minutos de máxima exigencia.
El Mundial 2026 ha convertido esa apuesta tecnológica en un escaparate global. Cada camiseta rasgada supone un golpe para la imagen de Puma, pero la compañía mantiene el mismo discurso: la ligereza extrema forma parte del producto y responde a una demanda de los propios futbolistas.








