Mendoza pide paso
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Aunque en el primer once que Simeone ha empezado a moldear en San Rafael no aparecía, Rodrigo Mendoza no ha tardado en pedir paso. Aprovechando la contusión en la rodilla que ha impedido a Hjulmand trabajar con sus compañeros y evidenciando su firme convicción de hacerse un hueco importante en la plantilla del Atlético, el internacional sub 21 ya asoma para dejar clara su candidatura a ocupar un lugar en el mediocentro. Por lo pronto, este viernes ya formaría pareja de interiores con Barrios escoltado por Koke.
Potenciado también por el 4-3-3 empleado por El Cholo (Boñar, Le Normand, Hancko y Ruggeri se consolidan atrás mientras que Arnau Ortiz, Lookman y Carlos Martín formaban el tridente ofensivo), Mendoza sacaría a relucir su talento, siendo un gran socio en la construcción y haciendo gala de su llegada al área rival. Un mensaje de que, por más que la batalla por consolidarse en el centro del campo se presente más cara que el curso pasado (además del fichaje del danés hay que contar con un quinto hombre como Cardoso, inmerso en la última fase de su recuperación), su propósito de ganarse un rol protagonista empieza a reflejarse en los ensayos.
Pubill, un espejo para descartar una cesión
Pese a que con Obed Vargas elevando a seis la nómina de mediocentros existen voces en el Metropolitano considerando que una cesión podría ser la mejor opción para ayudar a la progresión tanto del mexicano como de Mendoza, el futbolista de Molina del Segura tiene claro que no existe mejor fogueo posible que trabajar bajo la mirada de Simeone. En este sentido, al margen de que el curso pasado ya logró dejar buenas sensaciones pese a incorporarse en pleno mercado invernal procedente de un Elche en el que disputaba sus primeros partidos en Primera, también tiene un espejo en el que mirarse en la figura de Pubill.
Así, aunque con el ahora mundialista también se barajó una cesión en enero viendo que apenas tenía minutos, su tenacidad y paciencia para saber esperar su momento sirve como mejor ejemplo para Mendoza. De ahí que el mediocentro no contemple seguir creciendo lejos del Metropolitano, sino peleando por ganarse un puesto, ya sea más tarde o más temprano. Por lo pronto, ya asoma.





