La ‘revolución Ciria’ llega al primer equipo
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Vayan apuntando el nombre de Alexis Ciria (Badajoz, 2008) si todavía no lo han hecho. El que llegara en enero como refuerzo estrella de La Fábrica desde la cantera del Sevilla ha recorrido en siete meses el camino que a otros les lleva años. De aterrizar en el Juvenil A a estrenar su casillero goleador con el primer equipo, en apenas su segunda titularidad a las órdenes de Mourinho. Tras la tarde ante la Fiorentina, el extremo puso rostro a un vértigo que él se encargó de explicar: “Al principio tenía un poquito de nervios, pero una vez que salgo al campo se me quitan porque estoy haciendo lo que me gusta. Cuando me ha llegado la pelota se me ha cerrado el mundo y, una vez que la he visto dentro, ha sido un alivio”.
Con el descaro y la electricidad por bandera en el costado izquierdo, Ciria debutó con el Juvenil A el 28 de enero ante el Mallorca, en octavos de Copa del Rey, y firmó el gol del triunfo en la prórroga. Antes de ello, en el primer balón que tocó ya se atrevió con una rabona. A partir de ahí, la historia se aceleró hasta rozar lo inverosímil: titular en las dos eliminatorias de la Youth League, formando con Yáñez una pareja de extremos que traía de cabeza a las defensas rivales, titular en dos citas con el Real Madrid C y, al poco, convocado por el Castilla. Treinta y ocho días bastaron para recorrer un escalafón que suele exigir varias temporadas de trabajo.
Gol de Ciria (2-0) en el Real Madrid – Fiorentina
El relato fue engordando mes a mes. Se estrenó con el Castilla repartiendo una asistencia y no tardó en abrir también allí su cuenta goleadora, hasta coronar el semestre con la UEFA Youth League, donde ejerció de baluarte en el Juvenil A de Álvaro López que doblegó al Brujas en la tanda de penaltis de la final de Lausana. Una copa continental que selló la irrupción de un futbolista especial.
Estaba hablando con mi padre en el vestuario y me ha pasado una foto de chico y me ha dicho: ‘hazlo por esto y por toda la familia, que te quiere como nadie’
Su nombre, además, cruzó fronteras. En marzo, con la sub 18 española, aportó dos goles en la primera ronda de clasificación al Europeo y se convirtió en pieza determinante del esquema de David Tenorio. Su irrupción no había pasado inadvertida en Valdebebas: Arbeloa lo tenía en el radar y planeaba subirlo a entrenar con el primer equipo aprovechando aquel parón. El destino quiso que fuera precisamente esa ventana la que se lo impidiera, pues la llamada de la selección sub-18 se cruzó en el camino y aplazó su primer contacto con los mayores.
Detrás de cada gol, sin embargo, late siempre una historia de casa. “Justo antes estaba hablando con mi padre en el vestuario y me ha pasado una foto de chico y me ha dicho: ‘hazlo por esto y por toda la familia, que te quiere como nadie'”, relató el extremo, con la emoción todavía a flor de piel. De Mourinho, valedor de su estreno, recibió un encargo despojado de artificios: “Que sea como soy, que tenga confianza, que juegue sin presión y que me divierta”. Y a su alrededor, unos compañeros que le allanaron el debut hasta hacérselo sencillo: “Jugar al lado de Carreras y Valverde ha sido demasiado fácil”, confesó. La ‘revolución Ciria’ acaba de sacudir el primer equipo.





