Guardiola estuvo muy cerca de entrenar a Italia, incluso empezó a escribir las alineaciones
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Paolo Maldini ha ofrecido en una entrevista en ‘Corriere della Sera’ nuevos detalles sobre su salida de la selección italiana y sobre el ambicioso proyecto que trató de poner en marcha durante su breve etapa al frente de la dirección deportiva. Entre sus principales objetivos estaba encontrar un técnico capaz de liderar una transformación profunda del fútbol italiano, y el nombre elegido fue nada menos que Pep Guardiola.
Según explica Maldini, el entrenador del Manchester City estuvo muy cerca de aceptar la propuesta. El contacto entre ambas partes llegó a ser mucho más profundo que una simple toma de contacto inicial. “Con Guardiola estudiamos las plantillas, desde la Sub-17 hacia arriba”, ha asegurado el exjugador del Milan, que también revela que el técnico “incluso empezó a escribir las alineaciones”.
Guardiola nos dijo: ‘dadme un euro menos de lo que cobraba el último seleccionador y estoy dispuesto’
Las conversaciones llegaron a abordar incluso las cuestiones económicas. Maldini sostiene que Guardiola mostró una enorme predisposición para asumir el cargo: “Guardiola nos dijo: dadme un euro menos de lo que cobraba el último seleccionador y estoy dispuesto”. Por tanto, el dinero no fue el motivo que terminó frustrando la operación. Maldini insiste en que Guardiola “no rechazó por dinero”. Su decisión estuvo relacionada con el cansancio acumulado después de años trabajando en Inglaterra y con una operación de espalda: “Estaba cansado después de diez años agotadores en la Premier”.
Italia vive un terremoto histórico. Pirlo se cae como seleccionador, Maldini y Leonardo dimiten… y la FIGC se queda sin rumb
El plan de Maldini iba mucho más allá de elegir un nuevo seleccionador. Su intención era impulsar una auténtica reconstrucción del fútbol italiano, pero las diferencias con el presidente de la federación, Malagò, terminaron haciendo inviable el proyecto. Al considerar que ya no podía desarrollar sus funciones con la independencia acordada, Maldini decidió abandonar su puesto.
“Presentamos nuestra dimisión porque ya no existían las condiciones de confianza necesarias”, ha explicado. El exfutbolista también defiende la postura que mantuvo durante el conflicto y afirma: “Si defender mi función y asumir mis responsabilidades significa ser intransigente, entonces soy intransigente”.
La polémica con Pirlo
Una vez que Guardiola quedó fuera de la ecuación, Maldini tenía perfectamente definido quién debía ocupar el banquillo de Italia: Andrea Pirlo. Para él, el antiguo centrocampista reunía las condiciones necesarias para convertirse en el nuevo seleccionador y era el seleccionador ideal, pese a las dudas que generaba su experiencia en los banquillos.
Maldini cuestiona precisamente ese argumento y pone como ejemplo a los dos últimos entrenadores que conquistaron un Mundial: “¿Qué currículum tenían los últimos dos entrenadores campeones del mundo, Scaloni y De la Fuente?”. Desde el punto de vista futbolístico, además, considera que Pirlo estaba sobradamente preparado para afrontar el reto y lo define como “preparadísimo“.
Lo de Pirlo fue un pretexto, no había ningún impedimento legal para que fuese seleccionador
Lapolémica en torno a la relación de Pirlo con una empresa de apuestas tampoco convencía a Maldini. El exdefensa considera que aquel episodio fue utilizado para bloquear su candidatura: “Fue un pretexto”. Según su versión, “no había ningún impedimento legal” y Pirlo incluso estaba dispuesto a poner fin a su vinculación con la compañía para despejar cualquier duda: “Estaba dispuesto a romper su relación con la empresa rusa”.
Finalmente, Malagò descartó la opción de Pirlo, una decisión que también dejó fuera a otros nombres que estaban sobre la mesa, como De Rossi y Grosso. En cambio, Maldini asegura que Thiago Motta no llegó a formar parte de sus planes: “Nunca estuvo entre nuestras opciones”.





