El museo del Último Minuto de Mikel Merino nunca cierra
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España ya está entre las cuatro mejores selecciones del mundo. Un lugar acorde a su presente imponente, pero que a lo largo de su historia sólo pisó en dos ocasiones. La primera fue en 1950, cuando acabó cuarta en el Mundial de Brasil. La otra, hace hoy 16 años, cuando el gol de Iniesta cosió para la eternidad la estrella de campeones del mundo. La que busca compañera.
La manera de acceder a las semifinales del Mundial fue con el mismo formato que el de llegar a cuartos. Un gol agónico cuando el reloj avanzaba desbocado a la media hora de prórroga.
Y el protagonista volvió a ser el mismo: Mikel Merino, el señor de los milagros. Si ante Portugal llegó el gol a través de una solución de clase, un remate con el interior ante la salida de Diogo Costa, ante los belgas el Mikel Merino que apareció fue el animal del área. El jugador total que entre las decenas de recursos que tiene también está el de ser un killer del área.
Gol de Mikel Merino (2-1) en el España 2-1 Bélgica
Un disparo de Pau Cubarsí encontró una mala respuesta del meta belga, Lammens. Y ahí apareció el 6 de España vestido de delantero panzer alemán de los años 80 para llevarse todo por delante y colocar la pelota en las redes belgas. La historia continúa.
Porque el segundo goleador de la era De la Fuente -ya son 12 goles, todos los que ha marcado con España- tiene una colección de tantos de valor de oro que ya tiene una nueva pieza. Quizá la más valiosa.
El gol en Los Ángeles, a los 118 minutos de partido, se coloca por delante del que marcó en Stuttgart para meter a España en las semifinales de la pasada Euro. Aquel fue con los entrenadores ya pensando en los lanzadores de penaltis y ante el anfitrión. Pero esto es una Copa del Mundo. Otra dimensión.
Gol de Mikel Merino (0-1) en el Portugal 0-1 España
En esa colección aparece el tanto ante los portugueses en Dallas. Y, con menor valor, está el que marcó en Rotterdam en los cuartos de final de la Liga de las Naciones, también con el reloj casi en el 90 y para salvar a España de la derrota.
Gracias a ese gol la suma es ya de 36 partidos sin perder contando oficiales y amistosos. Si sólo se mira a los oficiales, son 37. Una barbaridad.





