El duelo por el ‘2’ arranca en son de paz
Toda gran rivalidad deportiva empieza, casi siempre, con un apretón de manos. La de Trent Alexander-Arnold y Denzel Dumfries por el carril derecho del Real Madrid echó a andar ante la Fiorentina sin asperezas, con los dos compartiendo once e incluso banda. El inglés en su natural demarcación de lateral, el neerlandés unos metros más adelantado, ejerciendo de extremo por delante de su competidor. Una convivencia pacífica para el arranque de un pulso entre dos laterales de linaje bien distinto: una diestra de porcelana frente a la potencia desbocada.
Eso sí, la estampa nació de la necesidad. No va a ser lo habitual cuando las competiciones den el pistoletazo de salida. Mourinho se vio obligado a improvisar esa distribución por las numerosas ausencias de los internacionales que aún disfrutan de sus vacaciones tras el Mundial, y tiró de probatura para colocar a ambos sobre el césped sin pisarse. El propio Dumfries, consciente de lo atípico de su ubicación, lo reconoció tras el encuentro: “No era mi posición natural, pero fue un buen partido amistoso. Puedo jugar en diferentes posiciones y estoy acostumbrado, aunque suelo jugar normalmente en la derecha”.
Trent durante el partido.
Lo cierto es que el experimento no desentonó. A Trent se le vio fino, suelto, en sintonía con una pretemporada en la que está siendo de los que mejor prestaciones ofrece. Le ha sentado bien no acudir al Mundial con Inglaterra, y se le nota a tope, quizá espoleado por una competencia que se ha avivado con la llegada del neerlandés. Al inglés le toca demostrar esta campaña al futbolista de talla mundial que anida en sus botas, y el mejor acicate para lograrlo lo tiene ahora respirándole en la nuca.
Físico de otra galaxia
Los minutos de Dumfries no fueron del todo brillantes, algo lógico en quien apenas ha completado un par de entrenamientos. Se dejó ver su mejor faceta, la de profundizar en ataque, aunque sin premio, y también ese físico imponente capaz de ganarle un duelo hasta a la mismísima La Cosa. Él mismo lo enmarcó en el punto de partida que es: “Es el primer partido y acabo de volver a entrenar, pero Mourinho me pide trabajar duro y demostrar mi valía”.
Mourinho me pide trabajar duro y demostrar mi valía
El técnico, que le dio varias indicaciones durante la pausa de hidratación, también destacó su aportación al término del encuentro teniendo en cuenta las escasas dos sesiones que lleva de trabajo en Valdebebas. Fue el primer test de blanco para Denzel. “Me he sentido bien y estoy muy orgulloso de debutar con el Real Madrid”, celebró el neerlandés, que reconoció la necesidad de rodaje colectivo: “Llevamos una semana juntos y necesitamos más tiempo. Para eso es la pretemporada. Hay mucha calidad en el equipo”.
La primera pugna por el lateral derecho ha arrancado en son de paz. Se trata de una carrera de fondo en la que ambos gozarán de sus oportunidades, porque el calendario es extensoy las lesiones, por desgracia, suelen abundar en el Real Madrid, aunque por el bien de Mourinho y del madridismo convenga desear que esta vez aminoren. De momento, el duelo se libra sin trincheras. Ya habrá tiempo para que cada uno defienda su metro de césped.






