Diomande y la fábrica de hacer billetes del RB Leipzig
![]()
El RB Leipzig se fundó (2009) cuando Yan Diomande, el último de sus millonarios traspasos, tenía 3 años. La fórmula de reclutar jóvenes, dejarles que maduren y transferirlos se ha convertido en un artículo no escrito de los estatutos de la joven organización alemana. Los millones llueven sobre Leipzig.
De Red Bull, pero con regate…
El RB Leipzig está ligado desde su nacimiento al regate. RB es la abreviatura de Red Bull, la multinacional de bebidas energéticas, pero a efectos oficiales, para no caer en ilegalidades reglamentarias con la Bundesliga, también significa según ellos RasenBallsport (deporte de balón en césped). Todo un quiebro.
Así juega Yan Diomande
Además, el RB Leipzig es el hermanito del Red Bull Salzburgo, el club nodriza de Haaland, con el que oficia de correa de transmisión de futbolistas.
En la temporada 16-17 el RB Leipzig alcanzó el paraíso, su primer objetivo serio, llegar a la Bundesliga. Era el momento ideal de exhibir en el mundo los secretos de su estilo comercial y futbolístico.
Keita, el origen
Instalado en la élite, el club fortaleció el reclutamiento de perlas semidesconocidas, un punto de partida para iniciar el desfile de futuras estrellas y operaciones espectaculares.
El primer movimiento significativo en el mercado surgió pronto. En la temporada 18-19 el RB Leipzig traspasó a Naby Keita al Liverpool por 60 millones de euros. El centrocampista guineano no llegó a triunfar en la cuna del sonido beatle.
Un año después, un conocido de la Liga española (Atlético), Matheus Cunha, con 20 años, era fichado por el Hertha Berlín tras el pago de 18 kilos. Todavía no había llegado la mayor orgía de millones.
Bayern Munich defender Upamecano makes the best nutmeg of the week
En la 20-21, con las huellas de la pandemia, la entidad se desprendía de su gran estrella, Timo Werner, al que adquiría el Chelsea por 53 millones. Tras conquistar la Champions en la primera campaña, el alemán no respondió a la cifra pagada y Londres fue el inicio de su decadencia.
Upamecano y Konaté, a pares
La temporada 21-22 fue la de los centrales poderosos que saltaban a las grandes agendas. El Bayern compró a Upamecano por 42 millones de euros. Los mercaderes de Leipzig también vendían a Konaté, reciente fichaje del Real Madrid, al Liverpool por 40 kilos. Ambos zagueros tenían 22 años en el momento de su venta.
El año siguiente, a pesar del traspaso de Lookman al Atalanta por 16 millones, no fue demasiado ruidoso. Esperaba una gran traca.
Liverpool Dominik Szoboszlai scores on a stunning free-kick against Manchester City
El banco de Gvardiol y Szoboszlai
Para la campaña 23-24, el club alemán traspasaba al defensa croata Gvardiol al Manchester City de Guardiola por 90 millones. El zaguero contaba con 21 años y estaba considerado como un futbolista de enorme proyección.
A la vez, un centrocampista de energía, clase y recorrido, el húngaro Szoboszlai (22 años), era cazado por el Liverpool tras pagar 70 millones. El medio sigue siendo pieza clave en Anfield. No acabó ahí el ciclón. El francés Christopher Nkunku, elegido mejor jugador de la Bundesliga, pasaba al Chelsea tras desembolsar 60 millones.
La repesca de Olmo
La operación estrella de la campaña 24-25 tuvo sabor español. Dani Olmo, tras cinco años exitosos en la entidad, pasaba a la nómina del Barça, que pagó 61 millones por él.
“Laporta me dijo: ‘¿Por qué no le habremos fichado antes?'” FORJADOS · Dani Olmo I MARCA
Simons y la millonada de Sesko
El año pasado tampoco fue de cojera para el Leipzig. El esloveno Sesko iba como un tiro hasta que el Manchester United pagó 76 millones por uno de sus incontables intentos de reinstalarse en la senda de los títulos. En el RB también deslumbraba Xavi Simons, ex de la cantera del Barça, que sedujo al Tottenham Hotspur, que pagó por él 65 millones de euros.
Con Yan Diomande el Leipzig bate varias plusmarcas. Es su mayor transferencia, -125 millones-, y nunca había traspasado por tanto dinero a alguien tan joven. El extremo costamarfileño del Real Madrid ha dejado en poca cosa el otro traspaso del verano, el de Openda a la Juventus por 42 kilos. La fórmula del RBLeipzig no descansa.





