Almada ya es de River, Ruggeri, a falta del finiquito… y Cuti Romero, más cerca
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Aunque el acuerdo entre los clubes ya era total el pasado miércoles, Thiago Almada ya es futbolista de River Plate a todos los efectos después de cristalizar su traspaso con el abono de 20 millones que le convierten en la compra más elevada de la historia del fútbol argentino. Una oficialidad que no hace más que confirmar una semana mágica para Mateu Alemany, pues también ha logrado encauzar las salidas de Ruggeri y Molina mientras acelera por un Cuti Romero cada día más cerca… pese a la ¡intromisión de última hora del Barcelona!
Con la idea de que Almada ya no tuviera que incorporarse el lunes 10 a los entrenamientos como el resto de finalistas del Mundial, el argentino ha sido el primero en acabar de tramitar un adiós que pone broche a su decepcionante paso por el Atlético. De hecho, pese a llegar con muchas expectativas, su rendimiento no estaría a la altura de lo que se suponía cuando el Atlético desembolsó cerca de 20 millones en una operación en la que Botafogo también se reservaba la mitad de un futuro traspaso. No obstante, su salida sí supone una importante liberación de masa salarial, superando su ficha los 5 kilos.
Quien sí dejará una importante cantidad en las arcas rojiblancas será un Mateo Ruggeri que ya ha dado definitivamente el sí al Aston Villa, asunto pendiente desde que el lunes pasado sus agentes se reunieran con Mateu Alemany, como adelantó MARCA en exclusiva, para consensuar la oferta sobre la mesa. Ahora, de hecho, sólo unos flecos por resolver en el finiquito separan al Atlético de ingresar 18 millones fijos y seis en variables.
Del mismo modo que, probablemente el lunes, Molina también abandone de manera oficial (tampoco se le espera en el Cerro ya) el club tras cuatro temporadas. En su caso, dejando también la nada despreciable cantidad de 13 millones más seis en variable que de cumplirse prácticamente permitirían llegar a los 20 que el Atlético pagó a Udinese en 2022.
Un póker a la vista
Tres salidas, en definitiva, imprescindibles para que Mateu pudiera enfrascarse en la gran prioridad en este momento del mercado: el Cuti Romero. Una operación con la que, si bien nadie quiere lanzar las campanas al vuelo, el optimismo va en aumento. Sobre todo, porque el central, tras dar su sí por segunda vez (ya lo había dado el verano anterior) aguarda con impaciencia que se resuelva todo.
Pero también porque Alemany, tras romper el hielo de la negociación con una oferta de 30 millones que no satisfizo (como era previsible) al Tottenham, sigue en continuo diálogo para mejorar su propuesta y lograr su objetivo. Por más que en las últimas horas el Barcelona tratara de entrometerse en el camino infructuosamente, pues tanto el argentino como el Atlético (también marcha por delante en la carrera con el Inter) tienen claro que esta vez están obligados a encontrar sus caminos.





