A Coruña, entre el cielo y el Madrid
El Real Madrid afronta hoy su tercera prueba de nivel de esta 2026-27, y lo hace en un día en que muchos ojos mirarán hacia cualquier parte menos hacia Riazor. La cita coincide con el primer eclipse total de sol visible desde la península ibérica en más de un siglo, un fenómeno cuyo primer escaparate en España será precisamente Galicia. A Coruña, uno de los enclaves privilegiados para contemplarlo, vivirá su momento culminante hacia las 20:28, apenas media hora antes de que ruede el balón. El cielo, esta noche, competirá de tú a tú con el césped.
La ciudad amanece abarrotada y en plena efervescencia. A la marea de turistas astronómicos se suma una huelga hostelera que arrancará hoy mismo, con inicio previsto en el propio hotel donde se concentra el Madrid horas antes del choque. En medio de ese hervidero, el conjunto blanco regresa a Riazor casi nueve años después —su última visita al coliseo herculino data del 20 de agosto de 2017, en un 0-3 liguero—, un reencuentro largamente esperado por una afición que no veía al Madrid por allí desde entonces.
El escenario, además, tiene solera. El Teresa Herrera, decano de los torneos veraniegos españoles, fundado en 1946, vuelve a reunir a los dos clubes que más ‘Torres de Hércules’ atesoran en sus vitrinas: las 26 del Deportivo y las 9 del Real Madrid, segundo club con más participaciones, partidos y títulos en la historia del torneo. La última vez que el conjunto blanco lo disputó fue en 2013, cuando goleó 0-4 con un doblete de Kaká y tantos de Morata y Casemiro. Trece años después, Mourinho toma el relevo de aquel Ancelotti en un torneo cargado de nostalgia.
Sin Diomande, Mbappé, Konaté, Cucurella…
En lo deportivo, el luso afrontará la cita sin varios de sus últimos incorporados. Ni Mbappé, ni Diomande, ni Cucurella, ni Konaté, ni Tchouaméni, ni Courtois viajan a A Coruña: todos ellos necesitan rodaje y apuntan, en el mejor de los casos, al último amistoso ante el Schalke. Tampoco estará Bellingham, que regresa hoy mismo al trabajo en Valdebebas tras sus vacaciones y se reincorpora con la vista puesta en el arranque liguero.
A cambio, Mourinho se lleva a una buena nómina de canteranos, la savia joven que tan buen rendimiento le ha dado en esta pretemporada, con Ciria, Mario Rivas y compañía dispuestos a seguir reivindicándose. El escaparate del Teresa Herrera es una plataforma inmejorable para los chicos de la casa, que ya han dejado destellos en Klagenfurt y Budapest.
Junto a ellos viajan algunos de los rostros más deseados por el aficionado. Vinicius, Endrick, Espí o Bernardo Silva encabezan una expedición que, pese a las bajas de campanillas, mantiene alicientes de sobra. El brasileño, recién renovado hasta 2032, es de los que más expectación levantan; Espí y Endrick, enzarzados en su particular pugna por el ‘9’, buscarán seguir sumando argumentos; y Bernardo, tras su prometedor estreno en Hungría, aspira a dar un paso más en su adaptación.
El Madrid, en definitiva, cierra en Riazor la penúltima estación de su puesta a punto antes de recibir al Espanyol en el estreno liguero. Será una noche distinta, con el firmamento robando parte del protagonismo, pero también una oportunidad para que Mourinho siga engrasando su proyecto y para que A Coruña, entre eclipse y fútbol, se reencuentre con un viejo conocido al que llevaba casi una década sin ver.






