En qué minuto de la prórroga marcó Iniesta el gol que nos dio el Mundial en 2010
Hay momentos en la historia del deporte que congelan el tiempo, y para el fútbol español, ese instante ocurrió en el minuto 116 de la prórroga. El Estadio Soccer City de Johannesburgo fue el escenario donde Andrés Iniesta anotó el gol más importante de la historia de la Selección Española, rompiendo el empate ante Países Bajos y coronando a España como campeona del mundo por primera vez.
El minuto que cambió la historia del fútbol español
Corría el segundo tiempo de la prórroga de una final durísima, física y plagada de tensiones. Cuando todo parecía apuntar a la agónica tanda de penales, el destino del partido cambió en apenas unos segundos:
- Minuto 115:05 | El robo definitivo: Jesús Navas inicia una cabalgada espectacular desde campo propio. Tras una serie de rebotes y combinaciones entre Fernando Torres y Dani Olmo, el balón le quedó a Cesc Fàbregas en la frontal del área.
- Minuto 115:52 | La asistencia: Fábregas, con una visión periférica envidiable, levanta la cabeza y filtra un pase perfecto hacia el sector derecho del área grande.
- Minuto 115:57 | El gol eterno: Andrés Iniesta controla el balón con la pierna derecha, dejándolo picar suavemente. Antes de que cayera al suelo y con el arquero Maarten Stekelenburg saliendo a la desesperada, el de Fuentealbilla saca un derechazo cruzado implacable que infla la red.
Andrés Iniesta dispara durante la final del Mundial sin que Van der Vaart pueda evitar que el lanzamiento se convierta en el gol de la victoria.
Un festejo con el corazón: “Dani Jarque siempre con nosotros”
Más allá de la hazaña deportiva, el minuto 116 dejó una de las imágenes más humanas y recordadas de los Mundiales. Al salir corriendo para celebrar el gol, Iniesta se quitó la camiseta de la Selección para mostrar una remera blanca con una dedicatoria escrita a mano: “Dani Jarque siempre con nosotros”, en homenaje a su amigo y capitán del RCD Espanyol que había fallecido un año antes.
A pesar de recibir la tarjeta amarilla correspondiente por el reglamento, el gesto conmovió al planeta entero y unió a todas las aficiones del fútbol en un solo aplauso.






