“¿Cómo voy a pagar a Paquetá?”
La prohibición de las apuestas deportivas y los casinos online anunciada por el Gobierno de Lula da Silva ha provocado una fuerte reacción en el fútbol brasileño. Uno de los dirigentes que más claramente ha cuestionado la medida ha sido Luiz Eduardo Baptista, ‘Bap’, presidente del Flamengo, que advierte de un impacto directo sobre las cuentas del club y sobre los compromisos económicos asumidos bajo el marco regulatorio vigente.
El Gobierno brasileño firmó el pasado 25 de septiembre una medida provisional que prohíbe la explotación, oferta, intermediación y publicidad de las llamadas ‘bets’, tanto en las apuestas deportivas como en los juegos online. Las plataformas deberán dejar de operar a partir del 6 de octubre, mientras que los usuarios disponen hasta el día anterior para retirar voluntariamente sus fondos.
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En una intervención en Flamengo TV, Bap puso nombre y apellido a su principal preocupación: “¿Cómo voy a pagar a Paquetá en enero?”. El presidente del conjunto carioca recordó que el club ha asumido importantes compromisos económicos y defendió que todas sus operaciones se han realizado dentro de la legalidad. “Todo lo que hace el Flamengo se ajusta a la ley. El Flamengo no hace nada ilegal ni necesita favores o ayudas del Gobierno para pagar sus deudas”, afirmó.
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Según el dirigente, el problema no es que las normas puedan modificarse, sino la forma y el momento en que se ha producido el cambio. “Una prohibición unilateral, tal y como se ha llevado a cabo y en el momento en que se ha producido, es muy difícil de entender”, señaló. Bap reclamó además previsibilidad para los clubes que han firmado contratos a largo plazo contando con unos ingresos que ahora quedan comprometidos.
El presidente del Flamengo calcula que la decisión puede tener un impacto de alrededor de 400 millones de reales anuales (aproximadamente 67,5 millones de euros) en el presupuesto del club. La pérdida de ingresos, sostiene, afectaría a la masa salarial, a los fichajes y a los pagos futuros, pero también a otras secciones deportivas de la entidad. “Afecta la hoja del fútbol, las contrataciones que hicimos, los pagos que tenemos que afrontar y los deportes olímpicos”, explicó.
Bap llegó incluso a advertir de que el Flamengo tendrá que buscar nuevos patrocinadores, aunque considera que difícilmente podrán igualar las cantidades actuales. “Vamos a dejar de contratar jugadores y contratar abogados”, afirmó, al describir el escenario que puede abrirse para el club.
Vamos a dejar de contratar jugadores y contratar abogados
La preocupación del Flamengo se entiende por el peso que las casas de apuestas han adquirido en el fútbol brasileño. Según datos recogidos por EFE , los patrocinios directos de estas empresas representaron el año pasado el 7,97% de los ingresos de los clubes brasileños, mientras que en el caso del Flamengo alcanzaron el 12,6%.






