el 5 que buscaba el Atlético estaba en casa
![]()
Pocos saben el trabajo físico y mental (24/7) que se esconde desde que Johnny Cardoso renunció a jugar el pasado Mundial hasta su primera titularidad en este curso. Tampoco QUE cualquiera se habría sobrepuesto a una temporada en la que las lesiones no le dejaron cumplir las expectativas. Sin embargo, su actuación frente a Osasuna, rozando la perfección tanto en el pase como en la recuperación, vuelve a dejar patente que el Atlético tenía en casa al 5 que tanto buscaba.
Fue duro dejar pasar el tren de participar con Estados Unidos en la mayor cita futbolística del planeta ejerciendo como anfitrión. Pero el sueño de Johnny sí que es triunfar en el Atlético. De ahí que, con dolor de corazón por no poder servir a su selección, priorizó el quirófano para poner fin de una vez por todas al calvario en su tobillo que le había impedido demostrar que en el Metropolitano no se habían equivocado cuando el verano anterior fueron con alrededor de 25 millones a arrebatárselo al Betis.
Gol de Cardoso (2-1) en el Atlético de Madrid 4-1 Brujas
Más allá de una elección tan personal como indicativa del deseo y el compromiso de Cardoso, los meses posteriores a la cirugía no serían menos sencillos: el proceso de recuperación no le permitiría empezar la pretemporada al mismo ritmo que sus compañeros y al mismo tiempo el Atlético desembolsaba 40 millones, el fichaje más caro de este verano, por Hjulmand, la gran apuesta para hacerse fuerte en un puesto de 5 puro (Koke está fuera de concurso) en el que apenas Thomas y Rodri (en su caso fugazmente por la aparición del City) lograron dejadr huella desde el adiós de Gabi y Tiago. De ahí que la rentrée de Johnny cobre más mérito y más fuerza.
Candidatura al derbi
Sencillamente porque el partido despachado por Cardoso frente a Osasuna roza la excelencia. Ya había ofrecido unos minutos muy interesantes en la segunda parte de Anoeta en la que su entrada, junto a Koke, Arnau Ortiz y Jonathan David, resultaría clave para llevarse el triunfo. Sin embargo, su reestreno en el Metropolitano arrojó unos números estratosféricos y unas sensaciones aún mejores. De hecho, aunque participó en tres de los cuatro goles, el de Baena puede ser el reflejo de su juego: recuperación con una espuela en el centro del campo, conducción y asistencia a la espalda de la defensa para que el 10 sólo tenga que definir ante el portero en el área pequeña.
Gol de Baena (4-0) en el Atlético de Madrid 4-0 Osasuna
Una maniobra que venía a refrendar unas cifras que le sitúan como el escudero perfecto de Koke, pues a su buen pie añadió una consistencia que realza su faceta defensiva. Por ahí sus cinco recuperaciones, su 95% de acierto en pases completados (77 de 81), su capacidad para jugar hacia adelante (un 94% en entregas al tercio final, 16 de 17), su precisión en los envíos en largo (cuatro de cuatro), sus cinco conducciones progresivas (además de siete pases de nueve rompiendo líneas)… Por no hablar de intangibles como la ocupación del espacio que dejaba Grimaldo en el lateral izquierdo cuando atacaba por el carril central. En definitiva, un 5 perfecto, el que tanto necesitaba el Atlético… justo antes de recibir al Real Madrid.





