Mikel Merino, el jugador total
Hay futbolistas que son oro para sus equipos y sus entrenadores. Mikel Merino es uno de ellos. Por eso, Luis de la Fuente, pasado el susto inicial de la extraña lesión que tuvo el navarro en el pie izquierdo, tuvo claro que si había una sola opción sobre cien de que llegara al Mundial esa iba a ser su apuesta.
“Hubiera ido a buscarle en brazos”, dijo el seleccionador tras el gol del jugador del Arsenal en octavos a Portugal. Porque esa diana cargaba de razones la apuesta de esperar a Mikel contra viento y marea. Era otro gol de oro del navarro y la constatación de que es uno de esos jugadores de valor incalculable dentro de un equipo.
Mikel Merino.
La jugada del gol a Portugal concentra muchas de las cosas que tiene Merino. Es una acción en la que aparece la viveza al levantarse rápido tras sufrir una falta en un momento del partido en el que otro jugador hubiera parado el juego. La rapidez mental de ver la opción de sacar ventaja. La capacidad de asociación, de tocar y salir. La de leer la jugada con el desmarque que hacía falta. Y, al final, la sangre fría de encarar a Diogo Costa y batirle con un toque de calidad con el interior.
Gol de Mikel Merino (0-1) en el Portugal 0-1 España
La construcción del jugador que hoy es Mikel Merino muestra un recorrido en el que ha pasado por muchas zonas del campo. Y en cada una de ellas ha dado soluciones a sus entrenadores. Formado como centrocampista de ida y vuelta, Mikel se marchó al Borussia Dortmund. En su zona de juego la competencia era extrema para un chaval de 20 años. Así que Tuchel se inventó un central de emergencia,
Eso no pasó inadvertido en la selección. “En esa época, Mikel estaba en el Dortmund y Tuchel lo ponía de central. A nosotros nos venía bien, porque en el centro del campo íbamos sobrados —Rodri, Ceballos, Soler, Fornals, ellos dos— y de centrales estábamos más justos”, exolica a MARCA Albert Celades, entonces seleccionador sub 21.
Era un recurso para aprovechar las virtudes de un jugador que por encima de todo es clarividente. “Ya vemos que puede jugar en muchas posiciones, en todas las líneas. Es muy inteligente. Como central nos daba salida de balón, juego aéreo… Era una manera de aprovechar todo el potencial que tenía el equipo”, ahonda Celades.
Eso era una emergencia. Como la que tuvo en el Arsenal Mikel Arteta al quedarse sin delanteros centro. Miró a su equipo y sus ojos se fueron a Merino. Lo puso de ariete y la respuesta del navarro fue goles y movimientos propios de un jugador que se había pasado media vida en el área. Fue otro movimiento del que se tomó buena nota en la selección. Y hoy Mikel es más alternativa a Oyarzabal que Borja Iglesias.
Así se vivió el gol de España en el entrenamiento de Francia…
Esa polivalencia nunca ha restado valores al jugador del centro del campo que es. “No todos los jugadores son capaces de gestionar los cambios de posición. En su caso le hizo más fuerte mentalmente”, explica Javi Martínez, el único campeón del mundo navarro hasta la fecha. Y también valora la mezcla de fútbol que lleva Mikel en su formación: la escuela española, el paso por Alemania, la dureza del tiempo que pasó en Newcastle, la madurez en la Real y el salto de nivel en el Arsenal. “Eso exige una mentalidad muy fuerte que no todo el mundo es capaz de asimilar. Él sí”, asegura Javi Martínez.
Con esos poderes se presenta Mikel Merino el 10 de julio de 2026. El día del España-Bélgica. En plenos sanfermines y un día especial para los navarros y el deporte español. Porque esa fecha, pero en 1989, es la de la primera victoria de Miguel Indurain en el Tour, en Cauterets.






